Semanas 1 a 3
Observas y mides sin juzgarte. Antes de cambiar nada, necesitas saber de dónde partes.
Psicología · Neurociencia · Coaching · Hábitos
Sabes qué tienes que hacer. El problema no es la información: es la distancia entre saberlo y hacerlo. Eso es exactamente lo que trabajamos.
Lo que aplazas no desaparece: se vuelve más pesado.
Si algo de esto te suena
«Todo lo aplazo. Sé qué tengo que hacer y no arranco.»
«Las emociones me manejan: reacciono, me desbordo, me bloqueo.»
«No me alcanza el día. Vivo ocupado y aun así lo importante queda pendiente.»
«No confío en mí. Me hablo duro, minimizo mis logros y no me cumplo.»
«Me cuesta escuchar, dar feedback, poner límites y tener las conversaciones difíciles.»
Cada una de esas frases tiene un mazo detrás. Cincuenta y dos semanas de práctica, una por vez.
Ver los cinco mazosEl método
Cada bloque de trece semanas recorre el mismo arco. No se salta pasos: primero entiendes de dónde partes, después practicas, y solo al final mides cuánto cambió.
Semanas 1 a 3
Observas y mides sin juzgarte. Antes de cambiar nada, necesitas saber de dónde partes.
Semanas 4 a 10
Una práctica por semana, pequeña y concreta, con una señal de logro que puedes verificar.
Semanas 11 a 13
Comparas contra tu línea base, ajustas y enseñas lo aprendido. Ahí es donde se sostiene.
Son 52 prácticas semanales, no 52 hábitos. La distinción importa: un hábito necesita meses para automatizarse, así que cada uno recibe unas trece semanas de trabajo sostenido.
Cómo funciona en detalleLos mazos
Cada mazo son 52 tarjetas: cuatro hábitos núcleo, trece semanas cada uno. Existen en papel, para tenerlas sobre la mesa, y en la plataforma, para el seguimiento diario.
Lo que sostiene el trabajo
Cada práctica se apoya en evidencia publicada. Si algo no tiene respaldo, no entra.
Nadie cambia desde la culpa. El método acompaña, no exige perfección.
Comprender no basta. Todo el sistema está diseñado para que hagas algo esta semana.
Lo que es hermoso se usa. Por eso las tarjetas se quedan sobre tu mesa.
Si prefieres acompañamiento cercano, Daissy trabaja uno a uno con un número reducido de personas. La primera conversación no cuesta nada y sirve para saber si tiene sentido.